Más de 1,000 académicos de 36 países llaman a no guardar "silencio cómplice" ante la situación en Cuba
Patria MX
01 de octubre de 2026

Más de 1,000 académicas y académicos de 36 países de América, Europa, Asia, Oceanía y África hicieron público el pronunciamiento "Llamado a la academia sobre la situación de Cuba – El silencio es cómplice", en el que exhortan a sus pares de todo el mundo a no permanecer indiferentes ante lo que describen como crímenes sistemáticos del gobierno de Estados Unidos contra el pueblo cubano.
El documento denuncia específicamente el cerco energético impuesto por Washington desde enero de este año, que se suma a las centenas de medidas coercitivas unilaterales de la administración de Donald Trump y a la política de bloqueo económico, comercial y financiero que se mantiene desde hace más de seis décadas contra la isla.
Las y los firmantes sostienen que estas acciones son contrarias al derecho internacional y constituyen crímenes de lesa humanidad, además de representar un castigo colectivo para toda la población cubana. Como ejemplo, citan el incremento de la tasa de mortalidad infantil, que pasó de 4 por cada mil nacidos en 2018 a 9.9 en 2025, lo que representa un aumento del 148% y, según el texto, es un efecto directo de la política estadounidense.
El pronunciamiento también reconoce, "con mucha esperanza", el surgimiento de voces académicas en Estados Unidos y en otros países que denuncian estos crímenes con "rigor y valentía". Sin embargo, lamenta que otros académicos se sumen "al coro del Departamento de Estado", señalando que su producción no enriquece el debate académico y, por el contrario, es instrumentalizada para justificar crímenes de lesa humanidad.
Entre los más de mil firmantes se encuentran reconocidos intelectuales y académicos como Alberto Rocha Valencia (México), Ana Esther Ceceña (México), Atilio Borón (Argentina), Claudio Katz (Argentina), Eric Toussaint (Bélgica), Jeffrey Sachs (Estados Unidos/Nicaragua), Helen Yaffe (Reino Unido), Ramón Grosfoguel (Estados Unidos) y Raúl Rodríguez (Cuba).
Con este llamado, los académicos buscan presionar para que la comunidad internacional y, en particular, el ámbito académico, adopten una postura clara frente a lo que consideran una violación sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano.



